M3

“Joan Miró. – La forma”:

La obra de Miró anterior a 1920 muestra una amplia gama de influencias, entre las que se encuentran las formas fragmentadas del cubismo y las bidimensionales de los frescos románicos catalanes. En su obra “Autorretrato” plasma rasgos característicos de su físico (como el semblante serio o el peinado) que hacen que, sin ser una imagen real, se perciba con claridad de quién se trata.

                “Autorretrato” (1919)        

A partir de 1920 viaja a París, y cambia su estilo, creando obras con una visión onírica que parte de lo irracional. Como ejemplo de esto se pueden citar “El carnaval del arlequín” y el “Interior holandés”, que se componen de formas geométricas extrañas. Empleando pocos colores crea formas diversas en un mismo cuadro. “Interior holandés” está inspirada en El tocador de Laud de Hendrick Martensz Sorgh, lo que nos ayuda a entender la obra y a percibir formas gracias a la imagen que tenemos en la mente del trabajo de Martensz. Así, podemos ver una habitación con una gran ventana a la izquierda; en el centro, la forma de una guitarra algo distorsionada, tocada por un guitarrista del que quizás, el elemento más claro, es la forma que interpretamos como la mano que toca el instrumento. La cabeza está representada como un gran círculo blanco, en el que hay un bigote que ejemplifica el aguzamiento de la forma (presencia de lo inusual, de la asimetría, y realza la irregularidad). Por último, en la parte inferior del cuadro se ven las formas esquemáticas de un perro y un gato.

                                           “Interior holandés” (1928)

Posteriormente, Miró crea obras más etéreas en las que las formas y figuras orgánicas se ven reducidas a puntos, líneas y la reducción del colorido. Los objetos no aparecen como son en la naturaleza, sino como signos muy simples de su universo interior, empleando un lenguaje muy personal para expresar ideas surrealistas. En esta etapa encontramos obras como “Gota de nieve sobre nieve rosa”, en la que la forma de la nieve nace puramente de la mente de Miró y no es descriptiva de la realidad. Sin leer el título, nadie interpretaría el cuadro como nieve.

                                   “Gota de nieve sobre nieve rosa” (1968)

Otra obra perteneciente a esta etapa, es “Personaje delante del sol”, en la que de nuevo no existe la forma como tal. Miró aquí expresa su idea del sol y de persona como simples formas geométricas con colores primarios, como son el amarillo y el rojo. Utiliza un pequeño fondo azul para indicar que el círculo rojo es el sol, lo que ayuda a su comprensión. Sin embargo, si una persona observa este cuadro sin ver el título, probablemente no sabrá interpretar, por ejemplo, que el triángulo amarillo es una persona.

                                      “Personaje delante del sol” (1968)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s